Archivado en: literatura | Etiquetas: Interés, Latinoamerica, Libros, literatura, pensamientos, personal, Reflexiones
- Los nahab están como muertos, se les ha escapado el alma del pecho -dijo-. Los nahab no saben nada de nada, no pueden clavar un pez en una lanza, ni acertar con un dardo a un mono, ni trepar a un árbol. No andan vestidos de aire y de luz, como nosotros, sino que usan ropas hediondas. No se bañan en el río, no conocen las reglas de la decencia o de la cortesía, no comparten su casa, su comida, sus hijos o mujeres. Tienen los huesos blandos y basta un pequeño garrotazo para partirles el cráneo. Matan animales y no se los comen, los dejan tirados para que se pudran. Por donde pasan dejan un rastro de basura y veneno, incluso en el agua. Los nahab son tan locos que pretenden llevarse las piedras del suelo, la arena de los ríos y los árboles del bosque. Algunos quieren la tierra. Les decimos que la selva no se puede cargar en la espalda como un tapir muerto, pero no escuchan. Nos hablan de sus dioses y no quieren escuchar de los nuestros. Son insaciables, como los caimanes.
[...] El sabio indio Walimai refiriéndose a los forasteros
Algunas citas del libro.
“Y solo se detuvo cuando se le acabaron las fuerza y no había nada más por romper”
“Mientras más años cumplo más ignorante me siento. Sólo los jóvenes tienen explicación para todo”
“Todo varón, antes de empuñar sus armas o pensar en casarse, debía morir como niño y nacer como hombre”
“Sólo un tonto hunde los dos pies para probar la profundidad del río”
Wilfredo Sánchez
2 comentarios hasta ahora
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Isabel allende cautiva, nos envuelve con sus palabras hasta lograr la abstracción en la novela; mágica….buena obra
Comentario por xamxam66 8 octubre 2010 @ 2:54 PMLa verdad que me ha sumergido con la ciudad de la bestias… me quitó el sueño y robó parte de mi imaginación… La historia está genial.
Comentario por mipensamientoextra 15 octubre 2010 @ 8:10 PM